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La Cambra de Barcelona actualitza los Indicadores de Progreso y Bienestar social.

La actualización de los IPB (Indicadores de Progreso y Bienestar Social), concluye que Cataluña tiene varias asignaturas pendientes si quiere converger con la UE.

  • El déficit de implementación de las renovables y el bajo nivel de soberanía energética de Cataluña la sitúa en una posición especialmente vulnerable ante choques energéticos como el actual.

  • La desigualdad económica en Cataluña en términos relativos con la UE-5 no ha aumentado desde el inicio de la pandemia, pero sí que hay un aumento moderado de la pobreza durante el 2020, a pesar del despliegue de ayudas económicas.

  • Cataluña mantiene la distancia en inversión en R+D sobre el PIB con los países europeos de referencia en 2020.

 

Barcelona 16 de marzo de 2022,

Con el objetivo de disponer de una visión más holística del bienestar (sostenibilidad ambiental, equidad de género, progreso tecnológico, etc.) en Cataluña, más allá del PIB, se crearon los Indicadores de Progreso y Bienestar (IPB), que se presentaron por primera vez en septiembre de 2021 y que se actualizan trimestralmente. El propósito es complementar la valoración de la evolución del bienestar social, generalmente focalizadas en el PIB, con los IPB. Los indicadores evalúan el bienestar en Cataluña desde dos perspectivas complementarias. La primera, comparando anualmente su posición relativa con la UE-5 (Alemania, Francia, Italia, Países Bajos y Bélgica), es decir, la distancia que separa en Cataluña del núcleo europeo. Y la segunda, analizando si Cataluña empeora o mejora respecto a sí misma a lo largo del tiempo (a partir de indicadores trimestrales).

A continuación, se resumen las principales novedades de los diferentes ámbitos del bienestar: progreso, bienestar, sostenibilidad y calidad del crecimiento.

Progreso

En el ámbito del progreso, dividido a la vez en tres subgrupos (económico, social y tecnológico), hay que enfatizar la fuerte recuperación del PIB per cápita de la economía catalana en los últimos tres trimestres de 2021. De esta forma, el PIB por habitante el 1T de 2021 se situaba un 9,2% inferior al nivel previo a la Covid-19 (4T 2019) y en el 4T de 2021 el diferencial se ha reducido a solo el 2,9%.

En cuanto al progreso social, Cataluña ha reducido el diferencial (a pesar de seguir siendo considerable) con la UE-5 en relación con el porcentaje de activos de baja formación (de 13,9 puntos porcentuales el 2019 a 12,9 p.p. el 2020).

Finalmente, en el ámbito tecnológico, Cataluña no habría convergido con la UE-5 de acuerdo con los indicadores disponibles. El peso del gasto en R+D (pública y privada) en relación con el PIB se mantiene constante con la UE-5 entre el 2019 y 2020. Además, el peso de los trabajadores en actividades d‘R+D e investigadores sobre el total de ocupados ha aumentado más en la UE-5 el 2020 en comparación con Cataluña.

Despesa en R+D. Empresas.

En % del PIB. Anual

Fuente: La Cambra de Barcelona a partir d’Eurostat y el INE (2019)

Bienestar

En relación con el bienestar -físico, social y económico-, el impacto más intenso de la Covid-19 en Cataluña ha provocado una fuerte regresión (se espera que devuelva gradualmente a los niveles previos de la Covid-19 en los próximos años) de la esperanza de vida al nacer en comparación con la UE-5 en 2020 (a pesar de que en Cataluña continúa siendo más elevada). Así, mientras que el 2019 los catalanes vivían (en media) 1,3 años más que sus homólogos europeos, en 2020 esta diferencia se acortó hasta los seis meses. Aun así, el número de defunciones en Cataluña el 2021 ha disminuido un 13,9% en comparación con el año anterior.

En cuanto al bienestar social, Cataluña consiguió recortar diferencias con la UE-5 el 2020 (el porcentaje del gasto público por habitante se situó en el 73,4%, 1,9 p.p. inferior al 2019). Sin embargo, el impacto más grande de la pandemia sobre la economía catalana ha provocado que el nivel de consumo privado per cápita (indicador que captura el grado de bienestar económico) haya retrocedido el 2020 en comparación con el núcleo europeo, del 92,1% el 2019 al 86,9% del 2020. Además, si bien el consumo privado por habitante en Cataluña está siendo uno de los motores de la recuperación, todavía se situaba un 5,0% inferior lo 3T de 2021 (último dato disponible) en comparación con el 4T de 2019.

Sostenibilidad

En relación con el bienestar -físico, social y económico-, el impacto más intenso de la Covid-19 en Cataluña ha provocado una fuerte regresión (se espera que devuelva gradualmente a los niveles previos de la Covid-19 en los próximos años) de la esperanza de vida al nacer en comparación con la UE-5 en 2020 (a pesar de que en Cataluña continúa siendo más elevada). Así, mientras que el 2019 los catalanes vivían (en media) 1,3 años más que sus homólogos europeos, en 2020 esta diferencia se acortó hasta los seis meses. Aun así, el número de defunciones en Cataluña el 2021 ha disminuido un 13,9% en comparación con el año anterior.

 

Producción bruta de energía eléctrica con fuentes renovables. Anual.

%, sobre el total de la producción eléctrica bruta.

Producción bruta de energía eléctrica con fuentes renovables. Anual.

Fuente: La Cambra de Barcelona a partir del Instituto Catalán de Energía y Eurostat.

Esta situación provoca una fuerte dependencia de importaciones energéticas del exterior, el que representa una posible fuente de vulnerabilidad para la economía catalana (en un contexto de fuerte aumento de los costes energéticos, tal como sucede en la actualidad). En particular, el grado de soberanía energética (porcentaje de producción energética respecto al consumo total de energía) de Cataluña fue del 33,9% el 2019, muy lejos del 40,5% en la UE-5. Es decir, a pesar de que esta diferencia es sustancial, Cataluña consiguió recortar distancias con el núcleo europeo en comparación con el 2018.

En relación con la sostenibilidad social, los indicadores de desigualdad económica apuntan que Cataluña no ha divergido respecto a la UE-5 el 2020 (es decir, no ha acontecido más desigual si se compara con Europa, el que no quiere decir que la desigualdad no haya aumentado en Cataluña a raíz de la Covid-19). Así, si se analiza el grado de pobreza en Cataluña (capturada por el porcentaje de hogares con todos los activos desocupados), sí que se puede constatar que aumentó (moderadamente en comparación con la crisis del 2008, gracias a la aprobación de los ERTE, ayudas a autónomos, etc.).

Finalmente, el impacto de la crisis fue asimétrico según los grupos sociales. En particular, el diferencial entre la tasa de paro juvenil catalana y la del núcleo europeo pasó de los 10,1 p.p. el 2019 a los 16,6 p.p. el 2020. Además, la tasa de ocupación femenina (a pesar de mantenerse por encima de la UE-5) en Cataluña cayó con más intensidad entre el 2019 y el 2020 (-2,4 p.p., muy superior a los -0,3 p.p. del núcleo de Europa).

Hogares con todos sus activos desocupados. Cataluña

% total. Trimestral.

Fuente: La Cambra de Barcelona a partir de Idescat.

Cualidad del crecimiento

Dos indicadores complementarios que permiten valorar si el crecimiento económico es de calidad a medio y largo plazo son que los aumentos de los salarios vayan acompañados de incrementos proporcionales de la productividad. En términos relativos con la UE-5, el salario mediano por hora trabajada en Cataluña convergió entre el 2018 y 2019 (73,7% y 74,4%, respectivamente), rompiendo con la dinámica observada a partir de la crisis inmobiliaria (el salario por hora en Cataluña era un 82,9% en comparación con el núcleo europeo el 2009). En términos absolutos, el aumento del salario real por hora en Cataluña durante el 2020 se explica por una reducción de las horas trabajadas de los sectores con salarios más bajos (hostelería, restauración, pequeños comercios, etc.). A medida que avanzaba el 2021 se ha revertido este proceso, dado que estas actividades han podido recuperar (parcialmente) su actividad económica.

En relación con la productividad (PIB por hora trabajada), el diferencial de Cataluña con el núcleo de Europa se ha mantenido estable en términos relativos (78,9% el 2018 y 79,0% el 2019). En términos absolutos, durante el 2021 Cataluña ha conseguido recuperar unos niveles de productividad similares a los de antes del inicio de la pandemia (46,1€ por hora trabajada lo 4T de 2021 y 44,9€ lo 3T 2021).

Finalmente, un indicador que sintetiza ambas variables son los costes laborales unitarios (ratio entre el salario/hora y PIB/hora). Esta variable nos muestra que los costes laborales por unidad de producción incrementó de forma desacompasada con los países de la UE-5 hasta la burbuja inmobiliaria, tendencia que se revirtió hasta el 2016. A partir del 2017 los costes laborales unitarios han evolucionado de forma similar en Cataluña en comparación con el núcleo europeo, el que nos indica que el modelo de crecimiento de la economía catalana ha estado más equilibrado en los últimos años.

Indicadores analizados en el informe de los IPB

Fuente tabla: La Cambra de Barcelona a partir de Idescat.

Accede al informe

 

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