Skip to content

¿Cómo fidelizar a los empleados gracias a los datos y con «intrusividad 0»? La respuesta se llama Iceverg

Artículo realizado por Guillem Crosas, fundador de Iceverg.

La felicidad laboral es una de las métricas más relevantes para una compañía moderna, ya que tiene un claro efecto en la productividad, en la rotación de la plantilla, y en la propia cultura de la empresa. Medirla no es una tarea sencilla, y hay muchos estudios y propuestas al respecto, siempre vinculándola con la intención de cambiar de puesto de trabajo, la relación con sus superiores o con sus compañeros/as y con un claro enfoque de fidelidad laboral.

 

 

Accede al LinkedIn de Iceverg pinchando en la imagen.

Accede al LinkedIn de Iceverg pinchando en la imagen.

Desde hace ya bastantes años, con la consolidación de los departamentos de recursos humanos como pieza clave en los organigramas de las empresas, una de las formas de medir el encaje de los empleados ha sido con las encuestas de satisfacción, habitualmente de forma anónima. Esta recopilación de feedback para recoger inquietudes fue primero en papel y luego digital y en formatos tan diversos que van desde la caja de sugerencias hasta los formularios. En dichos formularios podemos encontrar preguntas tales como: ¿Cómo te encuentras actualmente? o ¿Cómo te ves en 5 años? o bien ¿Qué consideración te merece tu manager? La mezcla de voluntariedad con el contenido de algunas preguntas provoca que en muchas ocasiones las respuestas estén sesgadas, por diversos motivos: “Quiero contestar pero tengo prisa, así que dado que es anónima contesto rápido y en diagonal”, “Si respondo a esta pregunta sabrán que soy yo…“, “Me acaban de preguntar lo mismo hace 3 meses y acabo de volver de una baja”.

¿Y por qué nos incomoda, si la empresa solo quiere saber cómo mejorar? Pues en gran parte, porque siendo anónima, tenemos la sensación que lo que digamos quedará en saco roto. Ah, pues hagámosla con nombres y apellidos. ¡Aún peor!, entonces la percepción es de espionaje y caza de brujas entre los que se atrevan a opinar mal de jefes, colegas o culturas de empresa.

Nos encontramos entonces en una encrucijada, que muchos hemos vivido durante muchos años, en la que preguntar a nuestros equipos no nos sirve para detectar su estado de ánimo, ni para interpretar su nivel de engagement ni mucho menos para anticipar su burnout, o desgaste profesional, que los llevará inequívocamente a un cambio de empresa.

 

Es aquí donde las nuevas tecnologías toman el relevo. ¿Nos pregunta netflix lo que queremos ver? ¿Nos pregunta el banco si queremos un crédito? ¿Nos pregunta el iPhone si queremos saber el tiempo que hace hoy en Kuala Lumpur? La respuesta siempre es NO, porque todos los sistemas actuales de información analizan los datos y evitan preguntar lo que ya puede extraerse del comportamiento y los datos que nos dejan los usuarios. Netflix sabe lo que vemos habitualmente, a qué horas y lo que nos gusta más y menos. El banco sabe cuando gastamos al mes y cuando cobramos, y sabe si tendremos o no un problema de tesorería, y los Smarthpones saben de sobras dónde vivimos y dónde vamos, por lo que ya se avanzan y obviamente geolocalizan todos los contenidos.

 

Si toda esta tecnología se aplica a finanzas, redes sociales, viajes, ecommerce, contenidos, y prácticamente al 100% de las herramientas que usamos en el día a día, ¿por qué no aplicarla también a la gestión de la felicidad laboral? Bueno, el primer punto es la privacidad, no queremos invadirla ni queremos saber nada que no debamos de nuestros equipos. Este es el primer y más importante pilar de esta nueva corriente tecnológica. Esto nos lleva a que la información privada, personal y no referente al entorno laboral no nos interesa. El segundo es que el sector del talento siempre ha ido un paso por detrás que sus compañeros marketing, ventas, finanzas, etc. en lo que a tecnología se refiere. El tercero es que vivimos en un periodo de caos absoluto en lo referente a la gestión de personas con todo lo que nos ha tocado vivir en este 2020 y 2021, donde el foco ha estado en la gestión del corto plazo (teletrabajo, adaptabilidad de sistemas, bajas, protección frente a COVID, etc.) y aún no hemos podido, desde el sector de profesionales de talento, aplicar toda esta tecnología como se debe para mejorar la felicidad de nuestra gente, y en el medio plazo, mejorar la cultura, reducir la rotación y incrementar el engagement y la productividad.

 

Recientemente han aparecido varias compañías que utilizan los datos como principal métrica para medir la felicidad. ¿Por qué preguntar a alguien si quiere irse (a demás de forma anónima) si podemos medir la permanencia media de un profesional concreto (vamos a suponer, Project Manager), en función de su edad, sector, y cualquier otra variable? ¿Por qué preguntar a alguien si está contento con su sueldo si podemos compararlo con todas las ofertas de empleo publicadas y con todos los profesionales de su alrededor? ¿Por qué anticipar si alguien va a irse si podemos saber en media cuánto tiempo ha estado en cada empresa anterior, saber cuando hace que no promociona, cuál es su experiencia profesional, y usamos todos estos datos para predecir su comportamiento?

Imagen de la herramienta analítica de Iceverg.

Imagen de la herramienta analítica de Iceverg.

Hay muchas fuentes de información disponibles, siendo Linkedin la fuente de datos más grande de aspectos laborales, pero no la única. Hay un sinfín de páginas webs de las que obtener información relevante: Glassdoor, infojobs, Google, Linkedin, portales de grandes players como Hays, Monster, Robert Walters… De todas estas fuentes de datos bebe Iceverg (www.iceverg.com) para crear indicadores de felicidad y conseguir resultados mucho más fiables que los que conseguían las encuestas, pero con 2 grandes ventajas: 0 molestias a los empleados y 100% de orientación a los datos, lo que significa que se basan en la estadística y en la inteligencia artificial para anticipar y predecir los comportamientos, y no en una respuesta puntual cada 6 meses que puede estar influenciada por muchos factores externos.

 

Después de años de desarrollo y mejora de su motor de Inteligencia Artificial, Iceverg lanzó su producto comercial hace algunos meses, y desde entonces ya cuenta con más de 2000 usuarios (entre Barcelona y Madrid) y está preparando la apertura de otras ciudades de España (Bilbao, Valencia y Sevilla las siguientes) así como varias ciudades de Latinoamérica y Europa. Su herramienta es de uso simple y muy visual, y permite a sus clientes tener en un mismo portal el nivel de felicidad estimado de toda su plantilla y poder anticipar cualquier tipo de problema laboral que pueda surgir para trabajarlo a tiempo y conseguir que el nivel de felicidad del entorno profesional sea el mayor posible.

engage-icev.png

grafico.png

Imágenes de la herramienta analítica de Iceverg.

Imágenes de la herramienta analítica de Iceverg.

Si quieres conocer más sobre feliciCat (Institut Català de la Felicitat), escríbenos. Estaremos encantados de atenderte: hola@felicicat.cat

¡Únete a nuestra comunidad!

Volver arriba